Agost siempre ha sido un pueblo eminentemente alfarero y conocido por su maravillosa arcilla blanca porosa.

Por eso nuestro taller aun sigue elaborando artesanalmente su magnífico barro, cada un par de meses nuestras balsas de decantación se llenan para poder tener nuestra principal materia prima.

Los botijos de Agost, conocidos como blancos y porosos, han refrescado muchas tardes del reseco estío alicantino.

Arcilla preparada para ser mezclada con el agua
Arcilla preparada para ser mezclada con el agua

En algunas de las pocas fábricas que quedan de producción blanca, se mantienen fases del proceso de elaboración del barro que han desaparecido en otros lugares de España.

Antiguamente, llamaba la atención el ver a recios hombres meterse en una balsa para remover con esfuerzo la masa formada al mezclarse la arcilla con el agua.

En la actualidad, en general en la elaboración del barro, resultado de la mezcla de tierras arcillosas locales de las minas del “Terrer dels pobres”, donde luego se traslada a la taller para secarse a la intemperie para que luego se combine mejor con el agua en el “pilón” (coladora), en el cual se realiza un buen colado la arcilla con el agua y se prepara el barro en las balsas de decantación, con lo cual hace que el agua con el sol se evapore más rápidamente.

Cogido la consistencia idónea, se parte en porciones y se entra al “pastador”, lugar que mantiene su humedad, donde le espera otro proceso.

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